MÚSICA PARA MUTANTES DEL BLUES
Bueno ¿qué tal va la vuelta al cole? Bien, espero. Esta mañana venía el bus a tope. Solo quedaba un sitio vacío donde me pusiera sentar, menos mal que era mi preferido, concretamente uno en el que vas de espaldas. Qué quieren que les diga, he logrado convertir en un logro eso de ir de culo en la vida. Fuera de bromas, me gusta porque es el más ancho y cómodo. Y por lo visto no le gusta a nadie más ya que como les digo era el único que venía vacante y eso que era la quinta parada nada más.
Luego he visto que otras paradas del barrio estaban también a tope y con unas filas de gente espectaculares, propias casi de la Unión Soviética. Al principio he creído que había huelga de autobuses. Bueno, mejor dicho de sus conductores. Pero no, una señora en el bus iba contando que se había estropeado la linea de metro del barrio.
Otro incidente de movilidad en la cada vez más azarosa vida del currante usuario del transporte público. Y encima esta semana me toca soltar más de 38 euros en el abono. Añade a eso multitud pasarelas y escaleras mecánicas sin arreglar más de dos meses y otras delicias que disfruta el viajero y se le quitan a uno las ganas de todo.
Menos mal que luego te encuentras por ahí gente maja. Como un cliente que esta mañana me ha estado contando sus peripecias en conciertos de Heavy durante los ochenta y noventa. El tío es un hacha y hasta se vio a los Metallica cuando no eran nadie aún e iban de teloneros de grupos más conocidos entonces.
Una de ellas me hizo mucha gracia. De modo que en una gira de Gary Moore el tipo viene a España y tiene como compañeros de escenario a Barón Rojo. El concierto se celebró en el Rockódromo de la Casa de Campo de Madrid el 10 de mayo de 1987 y además la entrada era gratuita ya que estaba dentro de las fiestas de San Isidro.
Debido a que eran un grupo de aquí Barón Rojo pidieron tocar los últimos por aquello de ser profeta en su tierra y tal. Pero Moore pasó bastante de la idea. Así que primero fue el grupo inglés Shy, luego los Barón Rojo y como colofón Gary Moore que a la sazón estaba por aquella época mutando ya en músico de Blues aún más rápido que un X-Men.
Cuando los Barón Rojo terminaron su labor (sin ninguna prisa además) eran ya las tantas y al subir al escenario Gary Moore los seguidores más acérrimos del grupo español comenzaron a largarse de cuatro en fondo. Corrían más que un gungan delante de un ejército droide de la Federación de "Comiercio". El colega se quedó con sus amigos pero me confesó que cuando empezó el amigo Moore a darle caña al "Parisienne Walkways", ampliando además su duración de forma exagerada, casi se queda sobado. Había que descansar después de haber estado dando brincos con Barón Rojo. Una risa vamos.
Así que esta semana les voy a recomendar un disco del amigo Gary Moore que por haber estado en Thin Lizzy ya tiene todos mis respetos aunque mutara en músico de Blues. Me habría gustado recomendarles uno de Barón Rojo pero por desgracia el que tenía mi hermano en vinilo me ha sido imposible encontrarlo en formato CD.
Se trata de un disco en directo, de los que no tengo muchos como ya les he contado en otras ocasiones y se titula "We Want Moore". Apareció en el mercado en octubre del distópico año de 1984 y es el tercer disco en directo del músico irlandés. Señalado por algunos como uno de los mejores discos en directo del músico está bastante curioso e incluso aunque te guste más el Moore del Blues o del folclore irlandés sigue siendo bastante disfrutable y ya se le notan las ganas de improvisar y alargar las canciones con prodigiosos solos de guitarra. Y ya enseñaba sus próximos poderes mutantes para el Blues con la canción "Empty Rooms"...
Lamentablemente el genial músico irlandés nos dejó el 6 de febrero de 2011, curiosamente mientras estaba de vacaciones en Estepona. La dichosa Serendipia haciendo de las suyas. Este disco es una buena forma de recordarle.
Bueno no les torturo más las córneas. Y ya saben, no olviden supervitaminarse y mineralizarse.
TELLY CHAVALAS

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