sábado, 19 de septiembre de 2026

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA MUTANTES DEL BLUES

Bueno ¿qué tal va la vuelta al cole? Bien, espero. Esta mañana venía el bus a tope. Solo quedaba un sitio vacío donde me pusiera sentar, menos mal que era mi preferido, concretamente uno en el que vas de espaldas. Qué quieren que les diga, he logrado convertir en un logro eso de ir de culo en la vida. Fuera de bromas, me gusta porque es el más ancho y cómodo. Y por lo visto no le gusta a nadie más ya que como les digo era el único que venía vacante y eso que era la quinta parada nada más.

Luego he visto que otras paradas del barrio estaban también a tope y con unas filas de gente espectaculares, propias casi de la Unión Soviética. Al principio he creído que había huelga de autobuses. Bueno, mejor dicho de sus conductores. Pero no, una señora en el bus iba contando que se había estropeado la linea de metro del barrio.

Otro incidente de movilidad en la cada vez más azarosa vida del currante usuario del transporte público. Y encima esta semana me toca soltar más de 38 euros en el abono. Añade a eso multitud pasarelas y escaleras mecánicas sin arreglar más de dos meses y otras delicias que disfruta el viajero y se le quitan a uno las ganas de todo.

Menos mal que luego te encuentras por ahí gente maja. Como un cliente que esta mañana me ha estado contando sus peripecias en conciertos de Heavy durante los ochenta y noventa. El tío es un hacha y hasta se vio a los Metallica cuando no eran nadie aún e iban de teloneros de grupos más conocidos entonces.

Una de ellas me hizo mucha gracia. De modo que en una gira de Gary Moore el tipo viene a España y tiene como compañeros de escenario a Barón Rojo. El concierto se celebró en el Rockódromo de la Casa de Campo de Madrid el 10 de mayo de 1987 y además la entrada era gratuita ya que estaba dentro de las fiestas de San Isidro.

Debido a que eran un grupo de aquí Barón Rojo pidieron tocar los últimos por aquello de ser profeta en su tierra y tal. Pero Moore pasó bastante de la idea. Así que primero fue el grupo inglés Shy, luego los Barón Rojo y como colofón Gary Moore que a la sazón estaba por aquella época mutando ya en músico de Blues aún más rápido que un X-Men.

Cuando los Barón Rojo terminaron su labor (sin ninguna prisa además) eran ya las tantas y al subir al escenario Gary Moore los seguidores más acérrimos del grupo español comenzaron a largarse de cuatro en fondo. Corrían más que un gungan delante de un ejército droide de la Federación de "Comiercio". El colega se quedó con sus amigos pero me confesó que cuando empezó el amigo Moore a darle caña al "Parisienne Walkways", ampliando además su duración de forma exagerada, casi se queda sobado. Había que descansar después de haber estado dando brincos con Barón Rojo. Una risa vamos.

Así que esta semana les voy a recomendar un disco del amigo Gary Moore que por haber estado en Thin Lizzy ya tiene todos mis respetos aunque mutara en músico de Blues. Me habría gustado recomendarles uno de Barón Rojo pero por desgracia el que tenía mi hermano en vinilo me ha sido imposible encontrarlo en formato CD.

Se trata de un disco en directo, de los que no tengo muchos como ya les he contado en otras ocasiones y se titula "We Want Moore". Apareció en el mercado en octubre del distópico año de 1984 y es el tercer disco en directo del músico irlandés. Señalado por algunos como uno de los mejores discos en directo del músico está bastante curioso e incluso aunque te guste más el Moore del Blues o del folclore irlandés sigue siendo bastante disfrutable y ya se le notan las ganas de improvisar y alargar las canciones con prodigiosos solos de guitarra. Y ya enseñaba sus próximos poderes mutantes para el Blues con la canción "Empty Rooms"...

Lamentablemente el genial músico irlandés nos dejó el 6 de febrero de 2011, curiosamente mientras estaba de vacaciones en Estepona. La dichosa Serendipia haciendo de las suyas. Este disco es una buena forma de recordarle.

Bueno no les torturo más las córneas. Y ya saben, no olviden supervitaminarse y mineralizarse.

TELLY CHAVALAS



sábado, 12 de septiembre de 2026

Anabel Lee se junta con Sidonie para estrenar 'Estado Mental'

El grupo de Terrassa, Anabel Lee, lanza junto a Sidonie la canción 'Estado Mental', un tema que habla sobre amistad, salud emocional y la importancia de acompañarnos cuando más lo necesitamos.

Anabel Lee entra en la recta final hacia su tercer disco, “Todas las vidas”, que verá la luz el próximo 25 de septiembre y cuya preventa en formato vinilo firmado ya está disponible en la web de Vanana Records. La banda de Terrassa presenta “Estado mental”, último adelanto de este nuevo trabajo y lo hace acompañada por Sidonie. El encuentro entre ambas formaciones se materializa en uno de los singles más pop, luminosos y pegadizos de esta nueva etapa. Editado por Vanana Records, el tema ya está disponible en todas las plataformas digitales.

“Estado mental” nació de un gesto muy concreto: tender la mano a una persona importante para el grupo en un momento en el que se sentía profundamente perdida. Lejos de hablar de rescatar a alguien, la canción pone el foco en acompañar, escuchar y abrir la posibilidad de mirar las cosas desde otro lugar. La letra reivindica la amistad, la salud mental y la capacidad de cambiar de opinión, incluso sobre uno mismo, aceptando que perderse también forma parte del camino. Dentro del disco, “Estado mental” ocupa el lugar más esperanzador y vulnerable. Si otros adelantos han transitado por la rabia, el aislamiento o el inconformismo, aquí la banda abre una ventana de luz sin caer en la ingenuidad. La frase “C’est la vie” funciona como una pequeña declaración de principios: aceptar que la vida puede ser caótica, absurda y preciosa al mismo tiempo. El bajo actúa como motor emocional de una canción concebida para avanzar y sonreír, incluso cuando las cosas pesan.

La portada de “Estado mental” continúa desarrollando el imaginario de “Todas las vidas” a través de los avatares en forma de osos que acompañan visualmente al disco. En esta ocasión aparecen Víctor y Perdi: uno recuperando fuerzas en el suelo mientras el otro le ayuda a levantarse. El detalle esencial está en que quien sostiene al otro también arrastra su propia tristeza, pero aun así sonríe. Una imagen que resume la idea central de la canción: nadie rescata a nadie desde la perfección; simplemente nos sostenemos entre nosotros.

Con este lanzamiento, Anabel Lee completa el recorrido previo a “Todas las vidas”, un disco que llegará el 25 de septiembre después de adelantos como “Ven a jugar”, “Me cago en el amor” junto a Magüi de Ginebras, “Harto de paredes”, “Eterno Parque Galván” junto a Despistaos, “Wilson” o su personal versión de “Si Antes Te Hubiera Conocido” de Karol G. El álbum muestra a la banda en su momento más ambicioso, abierta a nuevos sonidos sin renunciar a la intensidad emocional y la urgencia que siempre han definido sus canciones.

La canción, editada por Vanana Records y compuesta por Anabel Lee y Pau Paredes, ha sido grabada, producida, mezclada y masterizada por Pau Paredes y formará parte de “Todas las vidas”, que se publicará el 25 de septiembre. El videoclip, realizado por la propia banda, ya se puede ver en su canal de YouTube.



jueves, 10 de septiembre de 2026

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA "FRIKICOLECCIONAR"

Esto del coleccionismo tiene sus cosas curiosas. Un psicólogo se podría hacer famoso investigando los retorcidos vericuetos del cerebro de los aficionados a coleccionar objetos. Ya saben, más de tres cosas de algo ya es una colección...

Por ejemplo entre los coleccionistas de figuras de acción hay mayormente dos corrientes de pensamiento, la primera que aboga por dejar las cajas, blisters y cualquier otro contenedor sin abrir y lo más impolutas posible mientras que otra asegura que es más divertido sacar dichas figuras de esos ataúdes de plástico y disfrutar de ellas cambiando sus posturas, sacándoles fotos o situándolas en la estantería delante de tus libros o cómics favoritos. O incluso ponerse a hacer el chorras con ellas si se te va la pinza lo bastante.

Hombre, una pared empapelada con figuras de los Masters del Universo o Star Wars en sus blisters tiene su aquél. Te recuerda cuando entrabas en la juguetería de niño y tu madre te decía que podías elegir uno. Por otro lado sacarlas también tiene sus ventajas, disfrutar del olor a plástico nuevo como cuando abrías de pequeño un Máster del Universo o una caja de Tente. Ese olor no se olvida jamás.

Como pueden comprobar todavia estoy decidiendo bajo que banderizo me alisto. Ambas opciones me convencen. No sólo soy un desastre de coleccionista por no saber quedarme a una cosa concreta sino que además siempre ando a la cuarta pregunta en cuanto a temas monetarios y claro, cuando ves un Castillo de Grayskull en su caja sin abrir a 80 euros una parte de ti lo quiere comprar mientras que la otra parte, la más adulta y responsable (o la más gilipollas, aún no me he decidido) piensa que con eso tienes para cuatro semanas de bolsas de la compra... Ya decía H.P. Lovecraft que la vida adulta es el infierno, y que razón llevaba.

Y para que vean ustedes lo desastroso que soy como coleccionista todavía me falta un disco para completar la discografía del genial grupo irlandés Thin Lizzy. Solo me falta uno pero nada, que no doy con él. Y encima no me gusta comprar por Skynet así que la cosa se pone complicada. 

Pero el que les voy a recomendar esta semana sí lo tengo. Se titula "Chinatown", es el décimo de la banda y salió a la venta en octubre de 1980. Gary Moore fue sustituido en este álbum por el guitarrista Terence Charles White, alias "Snowy" que venía de colaborar con Cliff Richard o Pink Floyd. Otra nueva incorporación al grupo fue Darren Wharton a los teclados y ambos llegaron para quedarse.

La portada del disco fue obra del ilustrador Jim Fitzpatrick que tiene varios álbumes ilustrados sobre las leyendas irlandesas y realizó ese retrato del Che Guevara que todavía pulula por ahí en camisetas, pósters y banderas.

Mis canciones preferidas del disco son "Didn't I" (la mejor con diferencia), "Having a Good Time" y "Killer on The Loose" aunque como todos los discos de Thin Lizzy se puede escuchar del tirón sin saltarse ninguna canción e incluso repetir audición en bucle sin problemas.

Ea, no les aburro más voy a seguir con mis tribulaciones financiero-frikis a ver si saco la pasta de algún lado para comprarme un terrenito en el planeta Eternia. Y pensar que Mattel va a sacar a la venta a los gigantes Megator y Tytus (buen nombre para una mascota este último)...  

¡Qué dura es la vida del coleccionista friki! Y encima no me toca la loteria... claro que no compro, así que está la cosa complicada... Bueno, por lo menos tengo un Transformer para montar que me ha regalado mi sobrina por mi cumpleaños que es cojonudo. ¿Ven? ése lo he sacado de la caja y montado y me lo estoy pasando pipa con él haciendo el camello. Ea, ya saben, no olviden supervitaminarse y mineralizarse.


TELLY CHAVALAS




martes, 1 de septiembre de 2026

El Cajón de Telly Chavalas

MUSICA PARA VENDER BURRAS CON PROBLEMAS DE VISIÓN

Una de mis aficiones cuando llega septiembre es ver los coleccionables que han desembarcado en los quioscos para el inicio de la nueva temporada. Por cierto, sin ánimo de hacer de brujo metereológico, tiene pinta de que este año nos vamos a comer una vuelta al cole bien calentita con 37 grados. En fin...

Una vez más no tenemos una colección de comics bélicos o de terror, ni una de libros de espada y brujería o ciencia ficción. No, este año parecen haberse olvidado de los hombres aficionados a la lectura y han tirado, como casi la mayor parte de la industria editorial, por el camino de venderle las burras con problemas en la vista a las mujeres y se han dedicado a sacar (o más bien perpetrar) una colección de novelas románticas.

Que no me quejo, gracias a Dios no necesito los quioscos para suplirme de libros y cómics ya que conozco muchas librerías con precios asequibles. Para ellos hacen, y para mi bolsillo que así me ahorro dinero.
Para los melómanos han puesto a la venta una colección de vinilos lo que ha despertado mi risa más sarcástica y rencorosa. 

De modo que hace años van y se cargan los vinilos con el pretexto de que la calidad del sonido era mejor en los discos compactos para que años después el vinilo resucite de alguna manera, como Palpatine en "Star Wars: Episodio IX - El ascensor de Skywalker" y nos los vendan hasta en los quioscos mientras que para encontrar un CD de música tienes que patear más kilómetros que Indiana Jones buscando el Santo Grial. Tiene mandanga la cosa.

Y encima el primer disco de la colección es de los Rolling Stones. Que me van a perdonar los fans del grupo británico pero triunfar tras venderle tu alma al diablo no tiene mérito, hombre. Lo bueno es hacerlo tocando la guitarra disfrazado de colegial. Vamos que a mí me molan más los AC/DC para inaugurar una colección de vinilos. Sus "satánicas majestades" los Rolling desde que se caen de los cocoteros ya no son lo mismo...

Así que esta semana les voy a recomendar el disco con el que yo habría comenzado esa colección de vinilos quiosqueros: "Let There Be Rock". Se trata del cuarto álbum de estudio de la banda australiana, todavía con Bon Scott de vocalista. Apareció por primera vez en el mercado australiano en marzo de 1977 y cuatro meses después en el resto del mundo.

La edición que yo tengo en CD casi podría ser de quiosco ya que tiene una cubierta baratucha de aquellas de cartón que les dió por sacar cuando ya estaban planeado el asesinato a traición de la música en formato físico. Fue el último disco en el que participó Mark Evans como bajista. En la edición internacional de julio apareció por vez primera el famoso logo de la banda que fue diseñado por Gerard Huerta.

Ea, pues no les aburro más con mis frikadas, ojo con la vuelta al cole y no se olviden de supervitaminarse y mineralizarse. En fin, a ver si en enero se descuelgan con una colección de quiosco de libros de Warhammer... Por soñar...


TELLY CHAVALAS



miércoles, 26 de agosto de 2026

Belén Rueda y Asier Etxeandia protagonizan 'Amor de Dios'

Ha finalizado el rodaje de ‘Amor de Dios’, el primer largometraje de ficción de la premiada cineasta Paula Palacios (‘Cartas mojadas’, ‘Mi hermano Ali’). Protagonizado por la ganadora del Premio Goya Belén Rueda (Perfectos desconocidos, Mar adentro, El Orfanato) y el doblemente nominado al Premio Goya Asier Etxeandia (Dolor y gloria, La novia), este drama basado en una idea original de Carlos Saura se ha rodado en localizaciones de Las Palmas de Gran Canaria, Madrid y París. Completan su excepcional reparto la prestigiosa bailarina de origen francés Soleïla y la figura clave del Ballet Nacional de España Irene Tena, que debutan como intérpretes, así como la magnética actriz Tania Santana (Tal vez, Upiro), que participa en algunos de los films más esperados del año.

La película explora una relectura del folclore español, combinando la tradición del flamenco, con la danza contemporánea y las artes visuales. En su ópera prima de ficción Paula Palacios mantiene su espíritu comprometido poniendo en cuestión la supervivencia de espacios culturales clave en función de políticas urbanísticas que no tienen en cuenta la aportación de la danza, en este caso, y el legado de figuras icónicas de este arte. El proyecto ha formado parte de las Residencias de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas.

El largometraje rodado en Las Palmas de Gran Canaria, Madrid y París es una producción de Inefable Productions (ISII Group).

N.P. 

Fotografía: Fernando Torres



El Cajón de Telly Chavalas

MUSICA PARA SOPORTAR EL MES DE AGOSTO

La semana pasada me pasaron dos cosas chungas y ambas por ir teniendo ya una edad, o quizá porque agosto no suele ser un buen mes para mí.

La primera, preparando la basura me agaché a recoger un papel del suelo y me dió un chascazo en la espalda de aquí te espero. Lumbagazo al canto y me he pasado el fin de semana dándole fuerte a la pomada antiinflamatoria, los analgésicos y la manta eléctrica. Menos mal que pude ir a por mandanga viñetera que si no... Tranquilidad en las masas, ya estoy mejor.

La otra me pasó el jueves y consiste en que me encontré un disco de esos que se grababan en el ordenador allá por el año 2000 con un montón de canciones del genero musical preferido. En este caso ponía simplemente "Rock". Estuve muy tentado de arramblar con el y darle un hogar pero la parte grabada estaba hacia el asfalto, ahí tenía que haber más grietas que en la autoestima de Gollum. Así que allí se quedó. Y señalar que tres días después seguía casi en el mismo sitio. Sospecho que se cayó de algún coche.

Recordé también que esos discos fallaban más que una escopeta de los ferengi y tenían un número de reproducciones bastante limitado después del cual empezaban a fallar. Y hablando de los ferengi, para celebrar "Star Trek" y su sesenta aniversario les voy a recomendar esta semana un disco que yo solía escuchar allá por los noventa cuando leía los pocos cómics de Star Trek a los que era capaz de echarles el guante.

Se trata de "August" (viene a huevo por el mes) que primero tuve en cinta de casete y luego conseguí en disco compacto cuando se me estropeó el radiocasete y tuve que comprarme el reproductor de CDs. Bueno, en realidad me lo regalaron mis benditos padres en un cumpleaños. Fue uno de los primeros discos que adquirí junto con uno de Rainbow y Roxy Music para empezar la mutación de mi colección de casetes en discos compactos.

Es el décimo álbum del artista británico y apareció en el mercado en abril de 1986. Phil Collins colaboró en la producción del disco así como tocando la batería y aportando su voz a los coros. Otras grandes figuras de la música ochentera como Tina Turner, Robert Cray, Ryuichi Sakamoto o Michael Jackson también participaron en este gran disco.
Tanto lo disfruté leyendo los comics de "Star Trek" que siempre que escucho la canción "Tearing Us Apart" veo en mi mente a un Ave de Presa Klingon descamuflándose para disparar en el espacio los torpedos fotónicos. Aunque creo que lo que tienen los Klingon son disruptores.

Ea, no les aburro más. Y ya saben no olviden supervitaminarse y mineralizarse. Y ojo con agosto que es peligroso...


TELLY CHAVALAS




miércoles, 19 de agosto de 2026

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA HACER VOLAR EL TIEMPO

Es curioso pero el tiempo vuela cuando lo pasas bien mientras que si atraviesas momentos malos los minutos parecen arrastrarse como hormigas tirando de una viga de hierro. Por mucho que el ser humano haya troceado científicamente el tiempo en segundos, minutos y horas al final seguimos percibiéndolo de forma relativa. Serán cosas del ser humano y su forma de registrar la realidad.

Por ejemplo yo prefiero un trabajo en el que siempre estés atareado y haya mil cosas por hacer antes que uno en el que no tengas ocupaciones, más que nada porque en el primero las horas pasan volando. Y en la vida igual. Cuantas más cosas hagas, mejor, más rápido se pasa el día que si estás mirando al infinito sin hacer nada.

Hace un par de años estuve varias semanas ingresado en un hospital y en cuanto empecé a ponerme bien comencé a leer todo lo que pude desde libros hasta revistas de historia pasando por comics y cualquier otra agrupación de letras que pudiera llevarme a los ojos. Los hospitales son sitios muy aburridos para pacientes y acompañantes y cuanto antes te distraigas mejor. Menos mal que mi hermano me tuvo bien surtido de material de lectura.

No estaba muy seguro de si recomendarles el disco que había pensado para esta semana, sobre todo porque vamos a repetir banda de una semana a otra. Pero me he dicho ¿Por qué no? Así que aquí tienen el disco compacto cuyo título versa sobre ésa parte del ser humano que le hace percibir el tiempo de forma relativa. Esto es el cerebro.

"Piece of Mind" de Iron Maiden es el cuarto álbum de la banda británica y salió al mercado en mayo de 1983. Vamos, que sigue al que les recomendé la semana pasada "Number of the Beast". Para mí, y estoy hablando de mi percepción personal, es el primer disco de Heavy que me eché a los oídos y a los ojos ya que mi hermano lo tenía en formato vinilo y la ilustración de portada, a cargo del gran Derek Riggs, con Eddie encadenado en una celda acolchada era impresionante a ese tamaño. Y la foto en la que el grupo está cuchillo y tenedor en mano a punto de comerse un cerebro que aparecía gigantesca en la funda de cartón del vinilo. Quizá por eso me parecía mucho más "Heavy" que los de Rainbow, Judas Priest o Saxon...

El álbum supuso la incorporación del batería Nicko McBrain (genial, más cerebros) a la banda tras dejar la banda Trust y trae una de las mejores canciones del grupo, "The Trooper" de la que también les hable la semana pasada.

También contiene una canción dedicada a la novela "Dune" de Frank Herbert titulada "To Tame A Land". El grupo quería titularla "Dune" y le pidieron permiso al escritor para hacerlo así pero éste se negó alegando que no le gustaban las bandas de rock, menos aún las de Heavy y detestaba sobre todo y en especial las bandas como Iron Maiden. Muy mal por parte del señor Herbert en mi opinión. La admiración se recibe de todo el mundo sin importar como lleven el pelo de largo. Para que vean ustedes la fama que tenía la música Heavy en aquellos tiempos. Aunque en descargo del señor Herbert hay que decir que esa carta la enviaron sus agentes literarios así que con intermediarios de por medio vaya usted a saber si la animadversión del escritor de ciencia ficción hacia los melenudos era verdad o quizá se trataba más bien de un asunto publicitario y de buena imagen de cara al público llevado a cabo por sus representantes sin su conocimiento.

Bueno, ya no les hago perder más tiempo y espero que el rato de lectura se les haya pasado rápido, eso querrá decir que se han divertido. Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse. Y ojo con el tiempo.

TELLY CHAVALAS