martes, 12 de mayo de 2026

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA VIAJAR EN TRENES LOCOS

El otro día volviendo a casa del trabajo me ocurrió una cosa curiosa. Bueno yo la describo así pero otras personas quizá le pongan otros calificativos peores.

Iba yo leyendo en el vagón de metro cómo el capullo de Fulgrim (qué mal me cae ése pollo) intentaba usar de sacrificio a su hermano Perturabo para convertirse en el Angel Exterminatus en el antiguo mundo eldar de Iydris cuando noté que el aire acondicionado del vagón dejaba de funcionar y un zumbido eléctrico bajaba de pronto de intensidad. Como soy un nube negra pensé que ya teníamos aquí otro apagón brutal como el del año pasado y nos íbamos a quedar parados en mitad del túnel.

Acerté a medias (me pasa a menudo). No era otro apagón brutal sino cosa del tren nada más. Pero sí que nos quedamos en mitad del túnel parados. Bueno, en realidad estábamos a pocos metros de la próxima estación porque la vi cuando me asomé a la ventana. Allí estaba, no muy lejos, un oasis de luz en mitad de la oscuridad.

Nos tiramos un buen rato parados cuando el conductor tuvo a bien informarnos de que por avería del tren (algo ya cotidiano en la Línea 9) íbamos a estar un buen rato parados. Nada más escuchar el mensaje una mujer se puso a hiperventilar y a decir en bucle "no puedo, no puedo" mientras lloraba desconsolada. Otra pasajera comenzó a abanicarla mientras alguien llamaba a un médico a gritos. Tres personas respondieron a la llamada y se acercaron rápidamente gracias a que era uno de esos trenes en los que no hay separación entre vagones.

Una vez atendida la mujer comenzó a tranquilizarse y todos esperamos con calma y los jóvenes con algo de jolgorio y cachondeo a que el tren volviera a ponerse en marcha. Claro que perturbó algo esa calma ver corretear al conductor a través del tren para alcanzar la cabina trasera mientras por la megafonía de la cabina (que se había dejado abierta y podía oírse en todo el tren) se le requería que contestara donde cojones se había metido.

Al final el conductor volvió trotando a su cabina y pudo poner el tren en marcha hasta la próxima estación donde procedí raudo a bajarme del vehículo ya que no me fiaba de que el cacharro no fuera a hacerme la misma pirula de nuevo. Cuando me estaba sentando en un banco de la estación echaron al resto de los pasajeros y tras un rato largo se llevaron el tren. El siguiente que vino era de un modelo más antiguo y para más coña venía a tope de gente. Así que como yo estaba cerca de casa me quedé sentadito como en la canción infantil a esperar a otro tren más vacío con toda tranquilidad.

Luego cuando me baje en mi estación escuché a una chica contar por el móvil que ese tren viejuno repleto de gente que dejé pasar también tuvieron que desalojarlo dos paradas después. No quiero ni imaginar lo que debe ser ir en un tren super petado y quedarse en mitad del túnel. Todo un reto claustrofóbico, no cabe duda. Mucha gente no tendrá que imaginárselo sino que le habrá pasado. En fin, cosas de tener impuestos cada vez más abusivos y servicios mucho peores a cambio.

Caminando a casa me acordé de la canción de Ozzy Osbourne "Crazy Train". Al llegar miré si la tenía en disco y por una vez resulta que sí. La canción pertenece al disco de 1980 titulado "Blizzard of Oz" que es el debut en solitario del cantante después de salir de Black Sabbath. O de que le echaran más bien. La canción es obra de Randy Rhoads, Bob Daisley y el propio Osbourne.

Una vez más acerté a medias ya que estaba seguro que tenía la canción en Compact Disc sin embargo por desgracia no tengo el "Blizzard of Oz" así que tendré que contentarme con disfrutar de ella en el disco de éxitos titulado "The Ozzman Cometh" un recopilatorio de sus grandes temas que apareció en el mercado en noviembre de 1997 en el que se puede disfrutar de un extenso repaso a su interesante carrera y disfrutar de sus cambios de estilo. Son nada menos que 77 minutos seguidos del amigo Ozzy dando lo mejor de sí, a diferencia de algunos transportes públicos que yo me sé y sus pésimos gestores.

Ea pues no les aburro más con mis aventuras de urbanita viejuno. Ah, tranquilos, al final el cagón de Fulgrim no se salió con la suya. ¡Me alegro! ¡Hierro por dentro, hierro por fuera!

Y ya saben, no olviden supervitaminarse y mineralizarse. Y ojo con los trenes locos.

TELLY CHAVALAS 




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