sábado, 15 de febrero de 2025

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA UNA INVASIÓN DE ULTRACUERNOS

El otro día viajando en el metro me asusté un poco. De pronto empecé a ver señores llevando flores, algunos incluso con macetas y todo. Súbitamente me vi en la escena final de “La invasión de los ladrones de cuerpos” (1956) de Don Siegel. Cuando ya iba a echar a correr gritando aquello de: “Nos persiguen a todos. Usted será el primero. Y usted el siguiente” me he acordado de que era San Valentín. ¿Saben a qué se dedicaba San Valentín? A casar de estrangis a legionarios romanos con sus ligues yendo en contra de la ley y poniendo en peligro la seguridad del Imperio Romano. Eso es lo que se celebra en ésa festividad, las fechorías de un traidor que socavaba las fuerzas de defensa de aquella insigne institución vilipendiada a menudo por Hollywood. Porque ¿se han fijado? ¿Hay alguna película de romanos buenos? Quizá alguna de los peplum producidos en Italia. Pero yo estoy hablando de Hollywood. Busquen, busquen a ver si encuentran alguna en la que los romanos no salen haciendo el canalla. Y luego está el dichoso meme de Samsagaz Gamyi a paso lento infectando la red en días señalados como ése… Al final dan ganas de irse a una autopista como el protagonista de la peli. La versión de los años setenta protagonizada por Donald Sutherland también está muy bien y casi resulta aún más cañera. Seguro que el meme lo han visto, el tipo alto ése de pelo rizado que señala mientras abre la boca para gritar. Mira, eso también podría habérselo hecho a uno de ésos “ultracuerpos” que iban por ahí con las flores en la mano. Había uno incluso que llevaba un oso blanco de peluche bajo el sobaco. Me pregunto si sería un ewok caníbal de Hoth.

Total que como esto del amor es muy complicado y a veces siniestro como una buena película de ciencia ficción de los años cincuenta siempre viene bien tener música a mano para lidiar con los problemas que ése estado de enajenación mental puede producir al ser humano. Un estado problemático en el que puede haber sinfín de equivocaciones y malentendidos. Y luego viene Paco con las rebajas como decían nuestros padres y te llevas un chasco monumental. Casi tan grande como el pobre tipo ése de la película que acaba viendo boniatos gigantes en los camiones de la autopista y que sabe a ciencia cierta que dichos vegetales le van a joder la vida pero a base de bien. Y para ése tipo de problemas existenciales no hay nada mejor que el Blues que surgió en las comunidades afroamericanas del sur de los Estados Unidos, aunque las baladas escocesas e irlandesas también le echaron algo de chispa al combinado. La gracia del asunto reside en seguir habitualmente una estructura de doce compases. Y sobre todo de servir como bálsamo cuando esa amiga que tú creías enamorada de ti acaba finalmente largándose con otro que le hacía más gracia. Si quieren estudiar el fenómeno vean un programa llamado “La isla de las tentaciones”. Ciertas personas lo ven para partirse la caja así en plan cínico y cabrón. Entre ustedes y yo, me parece un ejercicio muy sano. Yo lo haría para echarme unas risas también pero tengo que madrugar. De hecho el otro día leí en X (antes Twitter) a un profesor quejarse de que los chavales y chavalas llegaban a clase medio sobaos de sueño por haber estado hasta las tantas viendo el programa. Ya no veo “El chiringuito” por esa razón mucho menos voy a ver a una panda de desgraciad@s en una isla en la que los cuernos crecen más que los hongos en la aldea de los Pitufos. Se ven más cuernos en ése programa que en una película de vikingos ¡por Odín! De hecho ese programa debería titularse “La invasión de los ultracuernos”.

Así que el disco que les traigo ésta semana es un recopilatorio de Blues pachanguero que me agencié hace muchos años. Y no es pachanguero por la música que trae, que está pero que muy bien, sino por la edición. De ahí quizá que me costara tan barato. Pero no se llamen a engaño, el disco está genial, sobre todo si te interesa el género. Trae nada menos que 18 canciones de grandes nombres de ése tipo de música como John Lee Hooker, Memphis Slim, Muddy Waters, Robert Johnson, Charley Patton, Blind Lemon Jefferson… Bueno y muchos más. Y son grabaciones originales. A mí las canciones que más me gustan de éste álbum son: “Long Tall Mama” y “I Feel So Good” de Big Bill Broonzy y “Guitar Blues” o “No More Trouble Now” de Lonnie Johnson. Pero eso no desmerece el resto, éstas son simplemente las que más pongo cuando las escucho en mi reproductor marca Skynet. Ea, pues ya saben, no olviden supervitaminarse y mineralizarse. Y tengan cuidado con los “ultracuernos”.

TELLY CHAVALAS



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