viernes, 30 de septiembre de 2022

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA MURCIÉLAGOS GRUNGE

Bicheando en Skynet, perdón, Internet sobre las cosas que te gustan se entera uno de datos curiosos. Por ejemplo, el director de “The Batman” (2022), Matt Reeves, trabajó en el primer borrador del guión de la película escuchando la banda sonora de Bernard Herrmann para “Taxi Driver” (1976) de Martin Scorsese y sobre todo la canción del grupo Nirvana “Something in the Way” que pertenece a “Nevermind” el segundo álbum de la banda aparecido en 1991. La canción acabó siendo integrada en la banda sonora de la película y puede escucharse en algunos momentos contribuyendo a la atmósfera oscura y opresiva de la misma. Por lo visto el amigo Robert Pattinson se unió a la moda y comenzó a interpretar a Bruce Wayne imitando en cierta manera a Kurt Cobain, el tristemente desaparecido líder de la banda Nirvana. La relación con la película propició que las descargas de la canción aumentaran un 1.200 % en plataformas como Spotify. Normalmente en Hollywood aborrecen relacionar el personaje principal con algún tipo de inclinación política o gusto musical para que llegue a mayor número de espectadores y salvo el amigo Tony Stark/Iron Man con la música heavy de grupos como AC/DC o Black Sabbath no se suele hacer dicha conexión. Incluso en el caso de Iron Man en la tercera entrega de la película, cuando en Marvel ya empezaban a hacer el moñas, se eliminó por completo dicha relación y en su banda sonora sólo se pudieron escuchar temas de éxito de la época en la que transcurre la acción, por supuesto muy alejados de cualquier música rock. En el caso de “The Batman” rechina casi tan poco como con Iron Man y encaja tanto en el personaje como en el ambiente en el que se mueve así que ha sido un acierto de Reeves llevar a cabo dicha conexión. Según algunos, y ya poniéndose conspiranoico, en los noventa el grupo Nirvana acabó con los últimos vestigios de la música rock ochentera como el Glam rock representado por grupos como Mötley Crüe o Poison. Casi a finales de los ochenta apareció una película titulada “Batman” (1989) de Tim Burton que terminó también con la popularidad de su amigo Superman, que llevaba reinando desde que se estrenó su película dirigida por Richard Donner en 1978. Vale, algún defensor del kriptoniano me dirá que no fue la popularidad de Batman la que terminó con la de Superman sino películas desastrosas como “Superman IV: En busca de la paz” (1987) de Sidney J. Furie, con fallos tan catastróficos en el guión como cuando el supervillano conocido como el Hombre Nuclear se lleva al ligue del protagonista al espacio sin que la bella mujer note ningún problema para respirar en el vacío sideral. Por cierto, ahora que caigo casi podrían haber hecho un crossover entre el Batman de Michael Keaton y el Superman de Christopher Reeve allá a finales de los ochenta. Bueno, que me despisto, en realidad la popularidad de Batman tras el estreno de la película de Tim Burton se unió a la que ya tenía en los cómics tras la publicación de “El regreso del Señor de la Noche” de Frank Miller y provocó un aluvión de productos y un frenesí consumidor de cosas del Murciélago que se conoció como la “Batmanía” y que alguien relacionó, vaya usted a saber por qué con la música Acid House e incluso se llegaron a hacer versiones del tema principal de la serie de televisión de Batman de los sesenta. A día de hoy el Hombre-Murciélago sigue reinando sobre el alienígena kriptoniano y en las enciclopedias de personajes de la DC suele aparecer en primer plano. También le saboteó la secuela de “El hombre de acero” (2013), de Zack Snyder presentándose alegremente como coprotagonista en “Batman v Superman: el amanecer de la justicia” (2016) robándole el protagonismo y dándole de paso una paliza de aúpa. No sé porqué la gente destrozó ésta película cuando se estrenó, la verdad. A mí me gustó. Reconozco que es larga, pero me gustó. Sospecho que algunos infiltrados de la fanática secta de los Santos Marvelitas de los Últimos Días realizaron críticas negativas interesadas para sabotear cualquier éxito de la competencia en llevar a cabo un universo cinematográfico parecido al de Marvel. Ea, ya me ha vuelto a salir el conspiranoico que llevo dentro. Y no se vayan todavía, aún hay más. Si Superman es en realidad una representación de Jesucristo, más que nada porque como él nunca pierde la fe en la puta humanidad… ¿a quién representa Batman? ¿A la propia humanidad, que es capaz de valerse sola? ¿O al Diablo? ¿Y por qué Superman no ha tenido una Legopelícula? Son preguntas difíciles de contestar sin una bola de cristal. Pues nada, ya hemos echado el día. Y si no han visto “The Batman”, échenle un vistazo, que es larga pero está muy bien, leñe. Vale, si quieren vean también “Superman IV: En busca de la paz” pero allá ustedes si lo hacen sin haber tomado sustancias. De hecho, ver la película creo que ya es como tomar sustancias. Qué curioso, ésta la tengo y los dos engendros de Batman que dirigió Joel Schumacher, no. ¿Será que me gusta más Superman? Ea, otra pregunta raruna que ni yo mismo sé responder. Bueno ya saben, cuídense y disfruten todo lo que puedan y les dejen los demás.

TELLY CHAVALAS



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