viernes, 20 de mayo de 2022

El Cajón de Telly Chavalas

MÚSICA PARA TRÁNSFUGAS


En ésta vida ser aficionado furibundo a algo siempre puede ponerte en una posición incómoda en la que acabas pareciendo, digamos, algo ridículo. No hay nada más que verme a mí después de ver “Los últimos Jedi”, una especie de mezcla de un gordo con gafas con la niña de “El exorcista” por la cantidad de palabrotas que salían de mi boca. Creo que hablé en arameo y todo. Y eso es lo que les pasó a mis colegas metaleros del colegio cuando se enteraron de que Gary Moore estaba cansado del Heavy Metal y había decidido pasarse al Blues. Les sentó como una patada allí mismo, la verdad. Moore perpetró su hazaña transfuguista en el álbum “Still Got the Blues” que apareció en el mercado en 1990. Creo que lo que más les dolió a mis colegas metaleros fueron las declaraciones de aburrimiento del amigo Moore. A mí no me hizo tanto daño, más que nada porque a mí también me gustaba el Blues gracias a B.B. King o Eric Clapton. Pero digamos que ellos eran más forofos del Metal que yo. De hecho cada vez se metían más en el género con el Trash Metal, el Death Metal o el Loquefuera Metal y casi funcionaban como una especie de secta haciendo apología de tal o cual grupo. A veces me perseguían para que escuchara tal disco de Venom o el nuevo álbum de Trash Metal. Un poco más y terminan trabajando en unos altos hornos, con tanto metal y tanta leche. La verdad es que cuando empezaron a salir todos esos subgéneros yo empecé a perderme y las guitarras pesadas y los cantantes de voz ronca que parecían no haber ido al servicio en dos semanas no acababan de convencerme, francamente. Otra cosa que me hacía inmune al cambio de gustos de Moore es que yo lo conocía sobre todo por haber formado parte de Thin Lizzy uno de mis grupos favoritos. Tengo otros discos anteriores de Moore como el “We Want Moore” y el “After the War” en el que colaboraron Ozzy Osbourne y Cozy Powell y lo cierto es que no veo demasiada diferencia entre ésos y el “Still Got The Blues”. Pero puede ser que sea cosa mía y ellos llevaban razón con indignarse, vaya usted a saber. En cualquier caso la guitarra de Moore sigue ahí y se nota ya sea Heavy Metal o Blues al fin y al cabo lo mismo da, ¡qué leñes! Y si no, escuchen la canción que da título al álbum y el impresionante solo de guitarra que se marca el amigo Moore. Y como yo les decía a mis amigos, a ver, tanta queja con el Blues y luego las baladas romanticonas moñas no os molestan. En los noventa Moore incluso formó su propio supergrupo junto a Ginger Baker y Jack Bruce y su disco “Around the Next Dream” apareció en 1994. A éste también le eche las urpas encima, en forma de casete y lo escuché mucho en mis viajes en tren durante el servicio militar. En 2010 Moore llevó a cabo varios conciertos en los que volvía a tocar sus grandes temas de Heavy Metal así que el hombre tampoco es que traicionara nada, simplemente le gustaba la variedad. Y en la variedad dicen que está el gusto. Lamentablemente Moore nos dejó al año siguiente a causa de un infarto lo que sin duda fue una gran pérdida para el mundo de la música. Un último punto a favor del “Still Got The Blues” señor juez, llegó a vender más de tres millones de copias en todo el mundo. Y en algunos países escandinavos tuvo tanto éxito como sus discos de Heavy Metal a los que ya eran muy aficionados por aquellos lares. Así que a veces el forofismo te hace meter la pata pero a base de bien. O quizá yo era más forofo de Gary Moore que del Heavy Metal, vaya usted a saber. En cualquier caso prestenle orejas a alguno de sus discos, da igual si es de Blues o de Heavy Metal, en cualquier género Moore era un grande. Bueno, y para predicar con el ejemplo voy a ver de nuevo “Los últimos Jedi” por si estoy equivocado. Nah, es broma, esa mierda no vuelvo a verla ni con las córneas de otro. Ea, hasta otra y ya saben, cuídense y disfruten todo lo que puedan y les dejen los demás.


TELLY CHAVALAS




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